Comercio y ley de la religión

Por  José Arturo Ealo Gaviria

En el mercado medieval de Samarcanda, ciudad construida en un oasis del país de Uzbekistán (Asia Central), los mercaderes sirios pasaban las manos sobre las maravillosas sedas chinas. 

Por  José Arturo Ealo Gaviria

En el mercado medieval de Samarcanda, ciudad construida en un oasis del país de Uzbekistán (Asia Central), los mercaderes sirios pasaban las manos sobre las maravillosas sedas chinas. Los salvajes habitantes de las tribus de las planicies exhibían el último lote de esclavos de cabello amarillo provenientes del oeste lejano. Los comerciantes se aseguraban brillantes monedas de oro acuñadas con escrituras exóticas y los perfiles de reyes ignorados. Allí, en una de las principales encrucijadas de aquella época entre el este y el oeste, el norte y el sur, la agrupación de la humanidad era un acontecimiento cotidiano. Se podía observar que tenía lugar el mismo proceso cuando el ejército de Kublai Khan, primer emperador chino de la dinastía Yuan, se congregaba para invadir a Japón en 1821. Los soldados de caballería mongoles vestidos con pieles se situaban, hombro con hombro, junto a los soldados de infantería chinos. Los auxiliares coreanos ebrios entablaban luchas con marineros tatuados del mar de la China meridional, los ingenieros de Asia Central escuchaban, con la boca abierta, relatos de aventureros europeos, y todos obedecían las órdenes de su único emperador.

Por otro lado, alrededor de la Kaaba: prisma rectangular ubicado en La Meca (Arabia Saudita), representando el lugar sagrado más importante del islam, la “casa de Dios”, la unificación humana se producía por otros medios. Allí, en el año 1300, se encontraban grupos de Mesopotamia, con vestidos ondeados al viento, sus ojos ardientes y extáticos, y sus labios repitiendo uno tras otro los 99 nombres de Dios. Solía haber un patriarca turco, cojo, con un bastón y acariciándose la barba con aire pensativo. A un lado, joyas de oro que brillaban sobre la piel negra como el azabache podían haber sido de un grupo de musulmanes procedentes del reino africano de Malí. El aroma de clavo, cúrcuma, cardamomo, canela, comino, nuez moscada y sal marina habría señalado la presencia de los hermanos de la India, o tal vez de las tenebrosas islas de las especias situadas más al este.

Hoy en día se considera que la religión es fuente de exclusión, desacuerdo y ruptura. Sin embargo y realmente, la religión ha sido la tercera gran unificadora de la humanidad, de la mano con el dinero y los imperios. Todos los órdenes y las jerarquías sociales son imaginados, endebles, y cuanto mayor es la sociedad, más frágil es. Las religiones avalan que nuestras leyes no son el resultado del capricho humano, sino que son ordenadas por una autoridad absoluta y suprema. Esto ayuda a situar al menos algunas leyes fundamentales más allá de toda contestación, con lo que se asegura la estabilidad social.

A pesar de su capacidad para legitimar órdenes sociales y políticos extendidos, no todas las religiones han estimulado este potencial. Con el fin de unir bajo su auxilio una gran extensión de territorio habitado por grupos desiguales de seres humanos, una religión posee otras dos cualidades: un orden sobrehumano universal que sea válido en todas partes. Segunda, ser universal y misionera.

Las religiones como el islamismo y el budismo, son universales y misioneras. En consecuencia, la gente tiende a creer que todas las religiones son iguales. La mayoría de las religiones antiguas eran locales y exclusivas. Sus seguidores creían en deidades y espíritus de su entorno, no tenían interés alguno en convertir a toda la humanidad. Las religiones universales y misioneras sólo comenzaron a surgir en el primer milenio a.C. Fue una de las revoluciones más importantes de la historia, e hizo una contribución vital a la unificación de la humanidad, de manera parecida a la aparición de los imperios universales y del dinero universal.

La ola del emprendimiento: ¿burbuja o generador real de crecimiento?

Por María L. Castrillón Simmonds*

El emprendimiento ha existido siempre y ha sido invariablemente un motor fundamental en el desarrollo de la humanidad. 

Por María L. Castrillón Simmonds*

El emprendimiento ha existido siempre y ha sido invariablemente un motor fundamental en el desarrollo de la humanidad. No es nada nuevo. Pero ahora se ha popularizado su debate en los medios, en la educación y en la política pública, en el mundo entero y en Colombia.

No todo el que habla de emprendimiento es realmente un mentor de calidad para los emprendedores.

Es innegable que en los últimos años en Colombia se habla mucho de emprendimiento. La institucionalidad de desarrollo empresarial (pública y privada) los expertos, coachs y teóricos predican a diario, en cientos de foros o conversatorios que se realizan por todo el país, sobre conceptos como: startups, crowdfunding, fondos de capital, incubadoras, capital semilla, rondas de financiación, entre otros temas. Conceptos que cada vez se acogen y usan con mayor familiaridad.  

El emprendimiento está de moda, pero es más que una moda pasajera. Es y ha sido fuente de riqueza, innovación y progreso. Ahí radica la importancia de abordar este tema con rigurosidad.

Historias recientes como la de Kyile Jenner de 20 años, que en tan solo tres años logró convertirse en la billonaria más joven en la historia de Estados Unidos con un emporio cosmético basado en Instagram valorado en $900 millones de USD, distorsionan un poco el concepto. Refuerzan el mito de que emprender es para desarrollar una innovación (como un algoritmo, etc), y conseguir inversionistas ángeles o salir a la bolsa en Nueva York para ser millonarios a los 25 años. Emprender no es necesariamente eso, aunque lo es. Emprender es construir empresa, desde el que abre un restaurante, hasta un comercio electrónico. A los 20 años, o a los 40 o a los 50. Aplica para toda aquella persona que decide poner en marcha una empresa.

¿La popularidad del concepto de emprendimiento ha creado un nuevo paradigma en Colombia? ¿Es el emprendimiento el nuevo referente de desarrollo?

El estudio del Global Entrepreneurship Monitor 2017 (GEM) de Colombia, señala que el 53% de la población colombiana expresó su intención de crear empresa en los próximos tres años. Una cifra altísima. No obstante, los colombianos no concretan su intención de crear empresa, solo el 16% de la totalidad de personas que quieren hacerlo, lo hace en realidad. 

Emprender requiere arrojo, esfuerzo, disciplina, formación y, sobre todo, un ecosistema emprendedor pertinente que minimice el riesgo y catalice la intención de crear empresa en una acción empresarial efectiva. El deseo de emprender no es suficiente, se requiere el entorno adecuado.  

El reto institucional es enorme. En esta época donde el emprendimiento está en boca de todos, veo con preocupación que con mucha soltura muchos hablan de ser expertos en emprendimiento. No es un tema menor, sobretodo en consideración a que según estudios recientes, 1 de cada dos Mipyme muere en el primer año de vida y cuatro de cada cinco lo hacen antes del tercer año. Luego la vulnerabilidad de un emprendimiento es muy alta. 

No todo el que habla de emprendimiento es realmente un mentor de calidad para los emprendedores. Se requiere de una institucionalidad, con conocimiento, método y experiencia real que agregue valor tangible al emprendimiento.

El peor de los escenarios es que la ola actual del emprendimiento no se concrete en lo que puede ser: un motor de desarrollo; y se nos convierta en una burbuja de pocos startups y mucha desilusión.

*Gerente de Propaís

¿En qué anda el Partido Conservador?

Por Carlos Martínez Simahan

Con el interrogante que da título a esta columna me saludó uno de los más agudos analistas de la política nacional. 

Por Carlos Martínez Simahan

Con el interrogante que da título a esta columna me saludó uno de los más agudos analistas de la política nacional. Creo que en nada, se contestó así mismo. Analicemos el panorama.

El Conservatismo se declaró partido de gobierno gracias a la atinada gestión de Marta Lucía Ramírez. A partir de entonces, tanto el directorio nacional como la bancada, con gran diligencia han presentado un grupo significativo de proyectos de actos legislativos y de leyes, entre los cuales se destacan los referentes a la creación de Mesas Ambientales Territoriales, la Política de Relevo Generacional en el campo, la defensa del bolsillo de los colombianos y  la inclusión digital, como derecho fundamental. Los temas de actualidad nacional se debaten semanalmente con los ministros correspondientes. Se actúa con serenidad en el deseo de superar las dificultades de la colectividad con la opinión pública.

Recordemos la ruana de Ospina y los triunfos de Belisario Betancur y Andrés Pastrana.

Todo ese accionar se desarrolla en el marco de la parlamentarización abrumadora el partido en los últimos años. Por lo mismo, los éxitos y fracasos se miden por el número de curules obtenidas en las elecciones cuatrienales mientras que la tarea en el Congreso solo da réditos individuales que inciden poco en la valoración de los partidos. Tales circunstancias no han sido comprendidas en todas sus dramáticas dimensiones debido a que los actores que deciden son aquellos que llegan a Bogotá con su curul debajo del brazo y, triunfantes, no están en el ánimo de profundizar en las causas por las cuales, cada cuatro años, llegan menos.

En ese contexto, el acercamiento del expresidente Pastrana con los congresistas y las directivas es un hecho de gran importancia para el futuro de la colectividad azul. Se superaría la paradoja de un partido sin jefe y un jefe sin partido. Pastrana es un político moderno que conoce las dinámicas de la sociedad contemporánea y sabe que el papel de los partidos políticos será relevante si asumen esas complejidades y adecuan el régimen democrático a las exigencias de una nueva ciudadanía participativa y escéptica. Pastrana se ha reinventado y bien puede conducir al Conservatismo a recuperar las masas urbanas, objetivo esencial para seguir influyendo en la historia del país. El acercamiento ha hecho renacer esperanzas y obliga a centrarse en lo importante: tener en el 2022 un Conservatismo con candidato(a), cauda y autoridad moral y política para ganar la Presidencia de la República.

Poco se logrará con voluntarismos y activismos, por más nobles que sean los propósitos. Todos los dirigentes tienen una gran responsabilidad histórica que les exige dejar atrás los desacuerdos por la mecánica y dedicarse a la reorganización del Partido y, en ella, priorizar los análisis de la relación Conservatismo-opinión pública. No hay lugar para la improvisación de los mensajes cuando los peligros de hoy son tan novedosos e intensos como el señalado recientemente por Yuval Harari: "… internet es una zona libre y sin ley que erosiona la soberanía del Estado, ignora las fronteras, deroga la privacidad y plantea el que quizá sea el más formidable riesgo global de seguridad." 

Conservadores: Recordemos la ruana de Ospina y los triunfos de Belisario Betancur y Andrés Pastrana.

cambio climático

Por Emilio Córdoba Díaz

Desde la Revolución Industrial la temperatura de la Tierra ha incrementado de manera acelerada por el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, y la remoción de bosques. 

Por Emilio Córdoba Díaz

Desde la Revolución Industrial la temperatura de la Tierra ha incrementado de manera acelerada por el aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero generadas por actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, y la remoción de bosques. Estas emisiones impactan el balance climático global, causando efectos adversos sobre las condiciones para la supervivencia de la vida en el planeta. Se estima que bajo los patrones históricos de emisiones de gases de efecto invernadero, en la era industrial la temperatura promedio de la Tierra aumenta entre 3°C y 4°C. Con el aumento de la temperatura se derriten los polos, sube el nivel del mar y las poblaciones costeras se ven afectadas. Según la ONU, Colombia es el tercer país del mundo más vulnerable frente al cambio climático.

Lo anterior hace urgente una transición a un modelo de desarrollo en carbono y resistente al cambio climático, en el cual las fuentes de energía juegan un rol primordial, si consideramos que estas contribuyen con el 70% de las emisiones de efecto invernadero.

Se hace urgente promover el acceso a energías limpias, a través de una transición justa que contribuya a limitar el cambio climático y alcanzar el objetivo de mantener la temperatura global por debajo de 1.5°C. Esto, por ser innegable que el poder destructor de huracanes se intensificará por el cambio climático, así lo dijo el investigador de la Universidad Autónoma de México, David Adams.

"La temperatura de la superficie del mar es más caliente cada año y esa, es la fuente de energía para un huracán, es decir, la liberación del vapor de agua, de la superficie del mar". Por eso, estamos viendo, que las manifestaciones climáticas resultan cada vez caóticas debido al cambio climático, mientras el aumento de la temperatura global indica que: "habrán huracanes más intensos" junto a fuertes lluvias, largas sequías y grandes olas de calor. Sin embargo, el especialista aclaró que en el caso de las sequías, pueden venir con más frecuencias y más intensidad y dice: Conocer las problemáticas es el primer paso para ayudar. Juntos podemos construir un futuro en el que los humanos vivamos en armonía con la naturaleza. 

Los cordobeses debemos tomar conciencia de que en la agricultura es que más se va a notar el efecto del cambio climático porque los ciclos de las cosechas van a irse alterando. Esto afectará la economía de una manera drástica. Por otra parte, está el tema de desastres naturales como los deslizamientos, la erosión acelerada y los efectos de las inundaciones con repercusiones gravísimas en la infraestructura. 

Debemos reconocer, que en la región cordobesa la conciencia sobre los efectos del cambio climático ha crecido. Prueba de ello es que el Fondo Mundial para la naturaleza creó el Desafío de Ciudades para dar reconocimiento a las capitales que actúan por la sostenibilidad y motivan a sus comunidades a ser parte de la transformación y en la edición 2017–2018, el enfoque fue en movilidad sostenible. La ciudad ganadora fue Montería, que busca reducir sus emisiones en un 20% para 2019 con relación a los niveles que registraba en 2009. Esto está bien, hay que actuar rápido contra los embates de la fuerza de la naturaleza, que podemos mitigar. Acuérdense de los estragos del huracán Florence. Cordobeses, juntos podemos construir un futuro en el que vivamos en armonía con la naturaleza. Los invito a que nos pongámonos la camiseta de la Región Cordobesa que en este momento, es urgente. Por eso, amigos cordobeses: evitemos el cambio climático.

Esa es la actitud

Siempre se ha dicho que la unión hace la fuerza y que trabajando en equipo se consigue mucho más, lo cual parecen haberlo entendido muy bien los congresistas del Caribe colombiano. 

Siempre se ha dicho que la unión hace la fuerza y que trabajando en equipo se consigue mucho más, lo cual parecen haberlo entendido muy bien los congresistas del Caribe colombiano. 

Enhorabuena se evidenció una reacción conjunta ante el anuncio del Gobierno Nacional de reducir el presupuesto de inversión preliminar para esta sección del país, fieles a su intención anunciada de trabajar en bancada por la defensa y bienestar de esta región. 

Y qué bien que, seguramente, a raíz de esa unión política el Ejecutivo escuchó a la bancada Caribe y decidió aumentar el presupuesto inicial que había anunciado y que se ejecutará en la vigencia del 2019. 

Se podría decir que nuestros congresistas pasaron la primera prueba como bloque. Esa es la actitud que se debe mantener siempre frente a todos los temas que competen a esta zona de Colombia, dispuestos a trabajar aliados para el desarrollo de proyectos de alto impacto, como los que tienen que ver con la búsqueda de la equidad y la reducción de la pobreza extrema en esta región.

Oasis

Por Gonzalo Gallo González

Al sabio monje tibetano Thicht Naht se le atribuye el Mindfulness, una práctica de atención plena en el ahora.

Por Gonzalo Gallo González

Al sabio monje tibetano Thicht Naht se le atribuye el Mindfulness, una práctica de atención plena en el ahora. Al humano le cuesta estar presente en el presente, en el instante que pasa y que es en el que está la vida. Habitualmente pierde tiempo y energía con la mente loca en un pasado amargo o en un futuro incierto. Y es que los dos viajes más inútiles son anclarse en el ayer con odios y culpas o sufrir con los temores del mañana.

Meditar te aquieta, te da paz y te ayuda a alejar las distracciones y la constante divagación de la mente.

Hay varias formas de hacerlo y ayudan la respiración en relax, un sonido, mantra, una imagen o visualizar algo hermoso. 

Mejor aún si en un estado sereno y apacible conectas con Dios como tu amado imitando a los grandes místicos. Crea el buen hábito de meditar al menos una media hora diaria y los beneficios te llevarán a aumentar ese tiempo.

El gran poeta Neruda dijo: "Es tan corto el amor y tan largo el olvido", pero conviene cambiar las palabras: De tu actitud depende que sea cierto afirmar: "Es tan corto el olvido y tan largo el amor". 

Lo que llamas amor y que a veces no lo es, pide cuidados, entrega, transparencia y mucha dedicación. Lo mismo que ponen los artistas en sus obras y solo así dejan como herencia sus obras maestras. 

Por eso tuvo razón el siquiatra Erich Fromm cuando le puso este título a una de sus mejores obras: El Arte de Amar.

Sí, amar es un arte exigente y todo arte pide esos valores que citamos antes y otros más. No es entonces raro ver muchos enamorados y pocos artistas en el amor; muchos que quieren y pocos que aman. 

Acaso el amor no sea para siempre, pero vale la pena intentarlo y aprender a darse sin apegos, sin dependencias, y con libertad.